jueves, noviembre 19, 2009

Antena Llavallol: Prophecy


¿Qué le pasó en el 94 a Capleton cuando cambió las letras cabezas de pijas y conchas (slackness) por el compromiso social, político y espiritual (conscious)? A nosotros nos chupa un huevo lo que diga de Rastafari, de Selassie y de la Biblia, aunque nos encanta el estribillo Selassie I liveth everytime con esa conjugación arcaica que usaba Dios para hablar en inglés, que se llevaba de perlas con las parábolas. Esta conversión al rastafarismo derivó en una evolución formal hacia un género más híbrido, mezcla de dancehall y roots, que le dio una nueva generación de artistas a la isla (Buju Banton, Sizzla, Luciano y un largo etc) y otra década de aire al negocio internacional (y van...). El primer disco post-revelación se llamó Prophecy, una exploración arriesgada de las texturas minimalistas de la pista de baile que combina tambores africanos, sintetizadores, bajos que se arrastran y sonidos digitales con el registro vocal de Capleton, que va del paródico falsete nasal al ronquido intimidante y autoritatio. Un disco moderno por donde se lo mire (o sea, clásico) en el que tocan, entre otros, dos de los duos musicales que revolucionarion en serio las bases recalcitrantes de los legendarios y kayaicos fundadores: Sly & Robbie y Steelie & Clivie (favoritos de la casa). De yapa los últimos tres temas entregan un botón de pluma exquisito de lo que puede engendrar la asociación del dancehall con el hip hop (cuya versión más degradada es el reggaeton de Wisin y Yandel que escuchan mis hijas todos los santos días). Obvio que está Wu Tang (in da house) en un duo con Method Man que raja la tierra. Un final a toda orquesta, producido y mezclado por el rapero Lil Jon, que samplea una versión super dulce del leche (como el gusto de Saverio) de Barry White que mamita querida!




Capleton, "Heathen Reign (Lil Jon & Paul's remix)"


Prophecy (1995)

sábado, octubre 31, 2009

Gee Vaucher



Cualquier punk que ignoró por años que conocía parte del trabajo de Gee Vaucher a través de las tapas y los sobres internos de los discos de Crass debería amonestarse por no haber indagado mayormente en la obra de esta artista que compuso los stencils, ilustraciones y collages que definieron rasgos centrales de la estética del movimiento. Gee Vaucher no perteneció estrictamente a la generación punk, su trabajo se remonta a fines de los 60 con el grupo de arte performativo EXIT, un proyecto que llevó adelante junto a Penny Rimbaud, futuro baterista de Crass, que comenzó como una banda de vanguardia inspirada en el free jazz americano y la música clásica moderna europea para incorporar enseguida nuevas formas de expresión, como el teatro, el cine y las imágenes, de una manera absolutamente libre e inclasificable. A mediados de los setenta se mudó a Nueva York donde obtuvo reconocimiento como ilustradora política trabajando para grandes medios como el New York Times. Gracias a estos trabajos pudo financiar su propia publicación: International Anthem, a nihilist newspaper for the living, que combinaba su obra plástica con la poesía de Penny Rimbaud. Desde 1967 vive en Dial House, una “casa abierta” que fundó con Rimbaud descripta por ella misma como un centro de intercambio cultural dinámico, donde actualmente la pareja brinda talleres de permacultura entre otras actividades comunitarias. Dial House funcionó como un centro creativo que ofreció un espacio abierto a una variedad de artistas, escritores y cineastas. De hecho Crass fue una consecuencia natural de este hervidero cultural y su conformación colectiva atípica, que excede largamente el proyecto de una banda de rock, es el reflejo de esta suma de experiencias. Gee Vaucher era un componente esencial de la banda aunque no tocase ningún instrumento arriba del escenario, a ella se debe por ejemplo el estilo tipográfico característico de los discos de Crass, impreso en stencil, que se expandió de las tapas a las calles de Londres para intervenir las publicidades que consideraban ofensivas por sexistas o violentas. Con los años su trabajo evolucionó reivindicando una expresión mas libre cuyo contenido político no se manifiesta de modo tan directo, aunque los impulsos que lo alientan son básicamente los mismos. En el 2004 editó una serie de collages con el título de Animal Rites, que se propone un comentario de las relaciones entre animales y hombres, sobre el modo en que estos atribuyen rasgos humanos a los primeros negándoles su propia especificidad, aunque el carácter siniestro de estas representaciones abre una serie de interrogantes que inquietan mas allá de cualquier interpretación.








viernes, octubre 09, 2009

An ideal for living


Los fanáticos mas fieles son los de Joy Division. Aceptaron gustosos la transición del grupo con la muerte de Curtis aunque ello implicó reconsiderar sus propias elecciones musicales y evolucionar hacia nuevas formas. Claro que nunca la continuidad y el cambio se imbricaron de manera tan solapada como en la fase inicial de la producción de New Order. Si Ceremony se apoya casi por entero en la matriz musical de Division, apenas la voz de Sumner esboza un indicio de la transformación que está en marcha. Procession se aventura un paso más en el rumbo musical y hace evidente que el rol del vocalista pretende marcar la divisoria de aguas de manera tajante. En este sentido es irónico que el tema inicial de Movement, “Dreams never end”, combine el sonido incipiente del grupo con la voz de Hook, que remite incondicionalmente al registro de Curtis. Quizás sea Everything’s gone green donde New Order empieza a ser New Order. En mi tierna juventud conocí a dos personas que coleccionaban los maxis de New Order con devoción, y en confianza, con mi cuñado, a Ian Curtis le decíamos “el gran padre” parafraseando la vocación religiosa que despertaba en una de ellas. Alguien trajo de Londres el primer libro clásico de las dos bandas Joy Division. New Order. A History in Cuttings (1977-1983), donde podíamos seguir fascinados las listas de temas de los conciertos (de puño y letra), las reseñas periodísticas en todas las lenguas, la guía de las grabaciones piratas, los recitales fecha por fecha. Para todos Blue Monday significó una apertura musical y un cruce de fronteras inaudito que puso a nuestro ghetto patas para arriba. Junto con Confusion nos enseñó el camino de la modernidad, aunque en ese momento no pudiésemos percatarnos que habían grabado ese disco con el DJ neoyorquino Arthur Baker, quien venía de sacar el hit veraniego de 1982 de Afrika Bambaata, “Planet Rock”, para sentar las bases embrionarias del hip hop. Hoy, que escucho New Order en los casamientos antes del carnaval brasileño y el cotillón, entro a los blogs que registran minuciosos las variantes infinitas de las ediciones discográficas, o los que acometen la tarea imposible de compartir todos y cada uno de los resgistros grabados en vivo y me sigo reconociendo en esa pasión y esa búsqueda. Aunque haga el rídículo bailando Blue Monday en el cumpleaños de quince de mi hija.




The Beach

miércoles, septiembre 23, 2009

Arts & Crafts (Canada number 9, number 9, number 9)



Mi amigo el Mono piensa que ya perdimos la capacidad de sorprendernos con la música, porque a los dieciocho años escuchábamos Cabaret Voltaire y veíamos las películas de Fassbinder, cuando Hanna Schygulla se entregaba a los reclutas en la plaza de Igolstadt, el turco Alí se casaba con una jubilada que había militado en el partido nazi, y el señor R se colgaba en el baño de su estudio de arquitectura, harto de la clase media, después de partirle la cabeza a la vecina, a su mujer y a su hijo dormido. Yo trato de probarle lo contrario. Que este año basta para convencerse de que todo está por hacerse de nuevo. Hoy es temprano, los chicos y las chicas se levantaron con la música de la noche en la cabeza. Van a juntarse esta tarde. Llevan las servilletas del bar y las hojas del block rivadavia donde anotaron las palabras y los tonos para no olvidárselos.

Apostle of Hustle, Eats darkness (2009)
(Arts & Crafts 043)




How to defeat a more powerful enemy

The Most Serene Republic, ...And the ever expanding universe (2009)
(Arts & Crafts 044)




Bubble Reputation

Still Life Still, Girls come too (2009)
(Arts & Crafts 046)




Neon blue

viernes, septiembre 04, 2009

Eagle and Talon (Canadá # 8)



Estas hermanitas crecieron en Winnipeg, una ciudad muy fría en el medio de Canadá, donde la nieve y el viento blanco evocan las imágenes de esa película clásica de otros hermanos, que redefinieron para siempre los paisajes nevados. Armaron una ecuación simple y primal, como la de esos hermanos vestidos de rojo y blanco, disonante pero pop como esas otras hermanas, la buena y la alcohólica, que también se llama Kim.



Discografía a 1 click
Thracian (2009)

Como en el living de tu casa: casio, piano, batería y mesita ratona

viernes, agosto 21, 2009

Pat Smear, teléfono





Lexicon Devil (The Germs , (GI), 1979)

Cuando Cobain invitó a Pat Smear, guitarrista de los pioneros Germs, a sumarse a Nirvana pensó seguramente en la serie de consecuencias que acarreaba esa decisión fatídica. Dice una ley de la ficción que todo lo que puede pasarle a un hombre ya fue prefijado por él, todo encuentro casual es una cita y toda muerte un suicidio. Y una de la realidad que es inverosímil, como la mala literatura. Cobain hablaba siempre de Darby Crash, el cantante de Germs que se mato con una dosis de heroína alevosa en 1980, a los 22 años. Había muchos motivos para elegir a Pat Smear: después del desbande, había tocado con 45 Grave, Adolescents, Twisted Roots, Nina Hagen, Vagina Dentata, Celbrity Skin, Tater totz (un proyecto paralelo de Red Kross), The Death Folk, y sacado dos discos solistas para SST, que si hubiesen tenido un cantante en serio (en vez de él mismo) no habrían sido subestimados. Cuando sonó el teléfono y era Cobain, Pat Smear pensó que lo estaba jodiendo un amigo, y eso que Courtney Love (a quien conocía de trabajar en la película Breakin’) lo había llamado un par de días antes para avisarle. Se tomó dos semanas para superar la sensación de que no se merecía el privilegio. Esto fue en el otoño boreal del 93. Cobain y Love lo invitaron a su casa, y lo trataron como a uno más de la familia. Los ensayos sonaron de perlas. El primer show fue la presentación de In Utero en el programa Saturday Night Live. El último el 1° de Marzo del 94, dos días antes de que Cobain tratara de suicidarse en Roma. Dice una ley que a la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos. También a Cobain que desencadenó una máquina precisa y frenética el día que levantó el teléfono para llamar a Pat Smear, quien tuvo el raro privilegio de tocar la giutarra en dos bandas en las que se suicidó el cantante. (Por ahora).

Discografía incompleta selecta (a 1 click)


The Germs, (GI) (1979)

45 Grave, Autopsy (1987)


Tater Totz, Sgt. Shonen's Exploding Plastic Eastman Band Request Mono! Stereo (1989)


Pat Smear, So You Fell in Love with a Musician... (1992 SST)


Nirvana, MTV Unplugged (1994)


Foo Fighters, The Colour and the Shape (1997)

martes, agosto 11, 2009

En Quilmes como en Toronto (Canadá # 7)





How Does it Feel (Zeus, Sounds like Zeus EP, 2009)

Seguramente este placer impensado que me da escuchar el EP debut de Zeus se entronca, para atrás, con una cadena de causalidades donde hay otro disco debut, el de Roy, Ángel y los chicos, que me hizo revisitar con alegría una selva de canciones de la que siempre se puede esperar más. Porque es mejor lo que anuncian que lo que ofrecen, lo que esconden que lo que revelan, el futuro que anticipan egoístas. La confianza en el porvenir. En Toronto o en Quilmes, a la vuelta de la esquina.





Impasible (Excursiones Polares, Grandes Éxitos, 2009)

Discografía a 1 click
Excursiones Polares, Grandes Éxitos (2009)
Zeus, Sounds Like Zeus EP (2009)

domingo, agosto 02, 2009

Hot Hot Heat (Canada # 6)



Tienen ese sonido de mediados de los 70 cuando punk y new wave querían decir lo mismo. Hiteros que dan asco. Reverencian el arte del estribillo. Pueden alegrarle el día a cualquiera.




Running out of time (Hot Hot Heat, Elevator, 2005)

Make Up the Breakdown (2002)
Elevator (2005)
Happiness Ltd. (2007)

sábado, agosto 01, 2009

The Bags






Ver a Alice Bag y Pat Morrison en el escenario, con las medias corridas, el maquillaje sobrecargado y esa actitud prepotente debió haber sido un deleite en 1977. Fueron una de las primeras bandas punks de la escena de Los Ángeles, junto con The Germs, The Weirdos y The Zeros. Cuando las mujeres pisaban fuerte arriba de la tarima. Dice Alice que charlaba por teléfono durante horas con Darby Crash, de existencialismo, religión, Hitler y Charles Manson, el control y la manipulación. Craig Lee, uno de los guitarristas, escribía en Slash y Flipside, aparte de tocar en ese grupo fugaz, Catholic Discipline, que quedó inmortalizado en el documental más famoso de la decadencia de la civilización occidental. Cuando se disolvieron, casi todos los músicos se pasaron a The Gun Club, por si esto fuera poco.



The Bags "All Bagged Up: The Collected Works 1977-1980"

martes, julio 14, 2009

Carta a Berlín



Si! Excelente. Un interés más que tangencial. No lo conocía, me encantó la base de guitarras distorsionadas (ahora le dicen shoegaze, pero en el 85 cuando Jesus & Mary Chain sacó Psychocandy era after punk). Lo de tu novia me suena a historia repetida. Siempre me incliné por un hip hop más jazzy, como el de esta selección que preparé para un blog amigo. Más blandengue, morcilloso o putito. Viene de mi pasión inicial por los Arrested Development o Tribe Called Quest. Aunque también consumí “minita-chumbo-auto-guita-línea de ropa” pero con las bases aplanadoras de Wu Tang Clan. Ahora estoy fascinado con la vertiente puramente instrumental, Fat Jon, J Rawls, Madlib y sobre todo con el último disquito de El Michels, que armó una orquesta de soul-funk para tocar en serio las bases programadas de Wu Tang: una círculo perfecto: de la música al sampler y de nuevo a la música.




Duel of the iron mics (El Michels Affaire, Enter the 37th Chamber, 2009)




Duel of the iron mics (Genius/GZA, Liquid Swords, 1995)

Discografia a 1 click
El Michels Affair, Enter the 37th Chamber (2009)
Genius/GZA, Liquid Swords (1995)

domingo, julio 12, 2009

A.C. Newman (Canadá # 5)



Este buen hombre me enriqueció la vida. O sea, antes era de una manera y después de escuchar sus discos soy de otra. Es una cambio bastante sencillo que se percibe de un vistazo. Un matiz. Una sonrisa a destiempo, un gesto de soslayo. De afuera se puede ver como que escondo una prueba, que me guardé algo ilegal en los huevos, que me comí de un bocado el último pedazo de postre balcarce que quedaba en la heladera. Uno que disimula que se encontró un objeto valioso en la calle. Un tic, un visaje. Este buen hombre de pelo corto y barba pelirrojos, parecido a un predicador irlandés, tendría cosas que hacer cuando terminó de componer, grabar y presentar Challengers de los new pornographers, el año pasado. Tendría su familia, sus boletas, sus pataletas al hígado. En cambio fue egoísta y sacrificado. Se entregó a su arte y emprendió la empresa tiránica de volver a definir la belleza superficial y compleja de la música pop. Su intento va ser celebrado por años.






Like a Hitman, Like a Dancer (A.C. Newman, Get Guilty, 2009)

Discografia a 1 click
Get Guilty (2009)
Slow Wonder (2004)

viernes, julio 03, 2009

Simon Larbalestier (a propósito de un sobre interno)





Dead (Pixies, Doolittle, 1989)

Es un hueso plano, irregular, esponjoso, formado por la fusión de tres huesos. Tiene cierta movilidad, de importancia vital en los trabajos de parto. Con lo que es un hueso asociado al universo femenino. Se articula con el hueso homónimo opuesto a nivel de la sínfisis púbica, la conexión de las dos partes del pubis que, en la mujer, esta cubierta de un tejido adiposo que lleva el nombre de monte de Venus. Yuxtapuesto a una sandalia de tacón fino, en cuero color plata, tematiza estos vínculos. Colocados, el hueso y el zapato, sobre una superficie de pasto quemado convocan las imágenes de la violación y el encarnizamiento: las sombras que destacan la superficie anfractuosa del hueso, desgajado brutalmente de la cadera; la tira fina de la tobillera del calzado que dibuja una curva con precisión de vidrierista o maniático. Todo el sobre interno de Doolittle sigue esta línea morbosa apenas encubierta por el goce estético de las imágenes de objetos que se imponen a la naturaleza humana. El torso blanco y liso de una mujer joven cruzado por un cucharón de bronce que contiene un mechón de pelo rubio arrancado. Los pendejos que empiezan a asomarse por entre los hilos de la tela que recubre la mitad inferior del cuerpo, inmovilizado fuera de cuadro. Los molares y premolares alineados en el borde interno de una campana. El badajo que los percute como la baqueta de un vibráfono. Las sogas, los alambres, las cadenas, los guantes, los órganos, los humores corporales, el óxido. Todo recuerda la violencia exasperada del erotismo.



Simon Larbalestier: Pixies and 4AD Record Sleeves

sábado, junio 20, 2009

Jazzoetry




The Last Poets (Jazzoetry, 1976)



En la foto, Art Blakey en el momento preciso en que es diseccionado por un platillo, o abordado por una nave del espacio exterior, o esas aguas vivas metálicas que empollaron extraterrestres en la guerra de los mundos. El gesto de dolor o de éxtasis que se confunde; el cuerpo liberado: la lengua flácida y un poco adelantada en la boca abierta, los ojos entrecerrados, la mirada del poseído. La sacó Francis Wolff, que un día vino en barco de Berlín con su mejor amigo para fundar una compañía discográfica en América y sacar más de treinta mil fotos de las sesiones de grabación. Algunas ilustran tapas de discos clásicos, pero la mayoría enseña ese momento privado del artista en su labor cotidiana. Como esta otra de Sonny Rollins aplastado por la fuerza del instrumento, sometido a su designio; Jimmy Smith en plena esgrima, descubriendo la mano que obra desprendida de su voluntad; Horace Silver cooptado por las sombras; Bud Powell entrevisto desde el puente que cruza para siempre. Un contrabajo descansa inclinado sobre Paul Chambers, vigila el sueño que se demora. Un agujero se interna en el cuerpo negro de Freddie Hubbard que espera la sonda que lo rescate del vacío.








Francis Wolff: Galería fotográfica
Blue Note: Over 1000 great jazz album covers

domingo, junio 14, 2009

Tres escenas para un videoclip de una canción de Mike Watt. Trata de tres formas del amor por la música.



La primera es la del chico seducido por la sirvienta de 35 años, que se mete de prepo en su cuarto, traba la puerta y lo abraza por el cuello con fuerza. Lo desnuda y lo acuesta para acariciarlo. Le habla, se enoja en broma, lo sacude. Le ofrece los latidos de su pecho para que escuche. Le aprieta el vientre contra el abdomen. Empuja hasta que nace un hijo. La segunda es el viaje en un barco espantosamente grande que cruza el océano. Perdido en los pasillos y de nuevo seducido por un hombre gigantesco y formidable que vive apretado en una cabina junto a un catre, una silla y un ropero. Echado en la cama por segunda vez, junto a la sala de máquinas. Retenido por esa mano en el pecho negra de carbón que invita al sueño despreocupado. La tercera en la pieza en penumbras que le indica la chica del cuerpo atlético que lo abraza y lo arrastra contra el marco de la ventana. Con la cara morada por la fuerza, tan cerca que no puede verla, lo mantiene inmóvil con una toma de piernas y una mano cerrada en el cuello. Entre escena y escena se repiten mecánicamente planos del fogonero que echa paladas de carbón en la caldera; la sirvienta que dormita acodada en la mesada de la cocina; yudotecas adolescentes de dobok blanco impecable que practican movimientos armónicos y coordinados.




Mike Watt, "In the Engine Room" (Contemplating the Engine Room, 1997)

sábado, junio 06, 2009

The New Pornographers (Canada # 4)

Si te gustan las canciones, levantarte a la mañana temprano, tomar jugo de pomelo sin azucar, los besos con feo aliento, el trabajo, una cucharada de mylanta a medianoche, los arreglos de voces y los teclados, las chicas en jumper fumando, pensar en el futuro, los días fríos de sol.



Discografia a 1 click
Mass Romantic (2003)
Electric Version (2003)
Twin Cinema (2005)
Challengers (2007)

sábado, mayo 23, 2009

El mundo maravilloso de J. Mascis



Los que envejecen coleccionando los discos de Dinosaur Jr. aman secretamente el arte de las tapas con idéntico fervor que la música. Es que las pinturas hablan la misma lengua que las canciones y establecen correspondencias ocultas: describir unas u otras es iluminar universos recíprocos. Un niño mitad bestia, de párpados caídos enseña los dedos incompletos de las manos, la nariz convertida en hocico y las orejas de burro lo condenan contra un fondo negro. Es el dibujo infantil de Neil Blender, skater genial, que supo pintar las rampas con la misma devoción con que las transitó. También Angry Johnny pintó tablas famosas y una tapa truculenta para el álbum Where you been: el maniático descalzo hace dedo al borde de una ruta perdida, la culata de la pistola asoma del jean, lóbulos blancos en la cavidad de los ojos, el cráneo deforme del enfermo mental vejado hasta el cansancio, aguarda el arribo nocturno de otra víctima. De la época de SST son las tapas de Maura Jasper de los tres primeros álbumes y varios simples, con seres desnudos, entrelazados, de piedra, en forma de cavernas y de cuevas. De palo, de hueso. Ahora se acercan los gigantes amables de Marq Spusta, llevan adolescentes desnudos en los brazos de hojas verdes como pelos, avasallan las fábricas de los cordones de la ciudad, yetis selváticos blandos y drogados entre el humo rosado de las chimeneas.

Neil Blender: pinturas, tablas



Angry Johnny: pinturas



Maura Jasper: artes de tapa



Marq Spusta: Posters, logos, ilustraciones, arte



Dinosaur Jr.:Booklets

domingo, mayo 10, 2009

Wolf Parade (Canadá # 3)



Wolf Parade no va a venir a la Argentina. Faltan los chicos para comprar las entradas que pongan a funcionar la máquina. Todos están ocupados con mil quehaceres. Aparte del estudio y el amor están las bandas de los amigos que tocan en Padua o Burzaco. Y los recitales que esperan desde hace años. Y los trabajos que se llevan muchas horas en discos y entradas y la droga para el fin de semana. Muchos quieren perder tiempo en la cama y estar un rato tirados, sin hacer nada. Tomar el café con leche mirando The Long Bros y subirse a una ola perfecta. Sentarse en el pasto y cerrar los ojos. Muchos se conservan intactos como un instrumento en un estuche rígido y negro de plástico rugoso con trabas metalizadas. Todos son hermosos cuando escuchan sus grupos favoritos y descubren el pasado. El rock steady, la new wave, el after punk.
No va a haber vallas para ordenar a los chicos que se agolpan en la puerta. Ni radios que anuncien la buena nueva al ritmo quebrado de un desfile de soldados casi niños. Cada quien sabrá lo que hizo ese día que debió haber ocurrido el recital de Wolf Parade en Buenos Aires. Y lo que dejó de hacer para que no ocurra. Los que siguieron escuchando Nirvana durante años, desconsolados; los que tuvieron que preparar un final de microeconomía apurados por recibirse; los que se quedaron en casa fumando y riéndose con Borat; los que se compraron un traje para empezar la pasantía en Techint; los que viajaron al norte y congeniaron con los turistas de los hostels.
Cuando Wolf Parade se separe, porque no pueden convivir mucho más tiempo juntos los dos cantantes (el que toca el teclado y el que toca la guitarra), los dos que inventan las canciones, con ideas tan disímiles de lo que debe ser el rock, con ideas tan encontradas dentro, incluso, de sí mismos, con sus propios proyectos musicales creciendo, monstruosos, por fuera, cada uno sabrá lo que hizo y dejó de hacer.




Wolf Parade, "This Heart's on Fire" (Apologies to the Queen Mary, 2005)

Discografia a 1 click
Wolf Parade, Untitled/4 Song EP (2003)
Wolf Parade, Untitled/Six Song EP (2004)
Wolf Parade, Apologies to the Queen Mary (2005)
Wolf Parade, At Mount Zoomer (2008)

lunes, abril 27, 2009

El negro Pancho contra los duendes



Es una película triste. Kim, todo el día pendiente de evitar el alcohol a toda costa. Dave, se desmorona. Joey, trata de seguir viviendo de la música como sea. Casi no se hablan, salvo trivialidades, mientras los chicos agotan las entradas de los teatros. Kim, preocupada porque la Liberty se parece demasiado a la cerveza real. Dave, toca furioso aunque el tema haya terminado, en medio de un concierto que debe suspenderse por su culpa. Joey ve a su hijo recién nacido por la camarita del chat. Los chicos gritan afuera y planean sus vidas igual que las de sus ídolos. Kim, desquiciada, atada a su hermana y a un disco nuevo de los Breeders que la salve. Dave, mezclando vino y psicotrópicos como si fuera 1986. Joey, vacío, repitiendo los mismos punteos hasta el hartazgo. Kim, con las yemas ampolladas por las cuerdas, como un flagelo. Dave, sonriente y alienado. Joey, como un empleado bancario esperando las 17 para fichar. Todos odian al protagonista aunque no se lo dicen. Lo odian porque no los necesita. Porque es soberbio e intolerante. Porque podría componer un disco en una noche y reinventarlos: a la adicta en recuperación, al baterista-mago, al padre de familia preocupado por su caja de ahorro. Pero no. Prefiere verlos sufrir y hacerles sentir el rigor de la música que le crece y lo invade y no lo abandona ni por un momento.




Black Francis, "I sent away" (Svn Fngrs, 2008)

sábado, abril 18, 2009

Destroyer (Canadá # 2)



Dan Bejar tiene un grupo que se llama Destroyer, como si fuera una banda de speed metal comandada por un vejestorio de pelo lacio y largo. En ese desacople del nombre y la música se descubre el primer gesto inasible que lo define. Tiene una voz teatral y falsa. A veces chillona. Canta demasiadas palabras por segundo como si tuviera mucho para decir en poco tiempo. Todo muy molesto si no fuera por los coros que llegan como un remanso de la la lalas. Todo embutido en melodías hermosas. Tiene orquestaciones pomposas que nadie desea en un grupo de rock y una creatividad desmesurada que agobia. Sino, se pone confidente, coloquial e intimista en el medio de una fiesta triste. Mezcla glam y folk o lo que sea que pueda pensarse mas distante: una flauta y un midi. Cada tanto da con una canción perfecta que seguramente arruina sin quererlo. No tiene un estilo específico de tocar la guitarra o el piano. Los músicos desfilan por el grupo, no duran mas que un disco con lo que cada formación se consume en el acto de la creación. No tiene un destino trazado de antemano. Confunde y sorprende. No sé porque alguien habría de escucharlo.




Destroyer, "Blue Flower Blue Flame" (Trouble In Dreams, 2008)

Discografia a 1 click
We'll Build Them A Golden Bridge (1996)
City of Daughters (1998)
Thief (2000)
Streethawk: A Seduction (2001)
This Night (2002)
Your Blues (2004)
Notorious Lightning and Other Works (2005)
Destroyer's Rubies (2006)
Trouble In Dreams (2008)

miércoles, abril 01, 2009

Los Dos Bajistas



El guitarrista que viajaba en la parte de atrás de la van estaba a punto de morirse. Iba dormido ignorante de todo. Se sentía mal con fiebre y dolor de cabeza, por eso le había pedido a su novia que maneje. Tenía que descansar y reponerse para volver a cantar y tocar la guitarra en su grupo. En cambio, salió disparado por la puerta de atrás después que ella se quedó dormida y perdió el control del auto. Quedó ahí tirado con el cuello partido, en el desierto de Arizona, en medio de un silencio absoluto. Una muerte americana llena de color local. El mejor trío de punk quedó en la lona de la noche a la mañana. Ese mismo año de 1985 que ya se terminaba, su amigo inseparable de la secundaria, el bajista, había aprovechado entre gira y gira para zapar con una colega, que tocaba el bajo en un cuarteto salvaje. Se conocían porque eran todos amigos y grababan para el mismo sello. Incluso habían sacado un disco juntos, los siete integrantes de las dos bandas. Las mujeres son más perceptivas, aunque participen de la escena hardcore de California, y ella se dio cuenta que esa muerte era una catástrofe que había que remediar. Por eso oficializaron el dúo imposible de bajistas. Fervientes devotos del sonido de las cuatro cuerdas se entregaron a la autosuficiencia de sus instrumentos sin más. De esos diálogos eléctricos interrumpidos salieron muchas canciones que el bajista usó también para un nuevo trío, con el baterista de siempre y un fana en reemplazo del del cuello partido en el desierto. Invocando su protección el grupo creció a la sombra gigante del malogrado, mientras la pareja continuaba recorriendo su camino alternativo. Por supuesto que terminaron casándose y divorciándose. De modo misterioso supieron sobrellevar las alzas y bajas conyugales.

Los dos bajistas tocando una canción del mejor trío.



Dos, "Do You Want New Wave or Do You Want the Truth?" (Justamente tres, 1994)

La versión original



Minutemen, "Do You Want New Wave or Do You Want the Truth?" (Double Nickels on the Dime, 1984)

Una canción de la bajista



Dos, "Number seven" (Justamente tres, 1994)

Y un arreglo para el nuevo trío



Firehose, "Number seven" (Mr. Machinery operator, 1993)

Discografia a 1 click
Dos, Uno con dos (1989)
Dos, The Bob Lawton EP (1991)
Dos, Justamente tres (1994)