sábado, marzo 12, 2011

Brendan Canty – Burn to shine


De esa lava desbordante que fue Fugazi cobraron impulso decenas de proyectos vinculados a la música, el cine, la producción y el activismo liso y llano de sus integrantes. Burn to Shine se llama el que pergeñó el baterista Brendan Canty con el cineasta Christoph Green en el 2004, para celebrar a las ciudades y sus bandas en el escenario de una casa vacía condenada a la demolición. Aunque no pende la pesada bola sobre sus cabezas los músicos están apremiados por el tiempo ya que disponen tan sólo de una hora para preparar el equipo, probar los instrumentos y tocar su canción en una toma única. Un músico por ciudad es el responsable de la selección de los grupos, que a cada hora llegan con sus estuches raídos de las giras y tocan el precario timbre en la ordenada sucesión que dispone el plan de filmación acotado a un día.


Washington DC, 14/1/04: En el magnífico debut de Sugar está esta canción de Bob Mould que despojada de florituras suena así:




Chicago 13/9/04: A esta altura del partido es ocioso decir que nadie está más cerca de alcanzar la canción perfecta que Wilco:




Seattle 27/01/07: Aunque Eddie Vedder con las cuatro cuerdas de una mandolina de morondanga y el registro emotivo de una voz que es un don cante una canción hermosa de Pearl Jam para la serie, esta es la mejor cara de Seattle para el siglo que corre: sangre filipina e iraní revuelta en el caldo universitario de un hip hop comprometido, jazzero y de bouqet exquisito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que grande bob mould por dios! che esta seria la casa que fugazi grabo sus ultimos discos?
saludos!
seba

carica dijo...

Es un capo, solo con la eléctrica te conmueve hasta el tuétano. Es la visita que nos falta para bajar la persiana.
abrazo

carica dijo...

digamos mejor la acústica! ni idea de la casa...